jueves, 4 de noviembre de 2010

Prevención y control de la contaminación

Ahora bien, como hemos visto el problema de la contaminación es muy serio para los seres humanos y para los ecosistemas. Y muchas son las personas preocupadas hoy en día por esto. Es por ello que debemos trabajar incansablemente en la prevención y el control de los contaminantes.

¿A que nos referimos con prevención? Bueno, como la palabra lo indica, buscamos prevenir que ocurra el daño o al menos minimizarlo al reducir la cantidad de contaminantes que "entran" al ambiente. Una forma de hacerlo es evitando que lo que consumimos contenga sustancias peligrosas. Algunas empresas diseñan sus productos de forma tal que se reemplace algún contaminante por otro compuesto que no es tan nocivo para el ambiente.

También puede ser que eviten que se generen contaminantes en sus procesos industriales. No es nada sencillo pero lo cierto es que, con el asesoramiento adecuado, cualquier industria puede cuidar responsablemente el planeta. Lo más importante es que tenga verdaderamente el deseo de hacerlo y que quienes la ayuden en esta tarea busquen medidas realizables.

También puede evitarse la contaminación con todas las medidas, grandes y pequeñas, que hemos visto en las demás secciones de EcoPibes. Por ejemplo, si utilizamos menos el automóvil, si compramos únicamente aquello que necesitamos, si no desperdiciamos, si tratamos con cuidado los productos peligrosos del hogar, si utilizamos alternativas más amigables con el ambiente...

Controlar es, en este caso, tratar de minimizar o revertir el nivel de daño una vez que los contaminantes ya han sido generados. Puede ser que se haga mediante el reciclado, el tratamiento o la disposición adecuada de los residuos peligrosos.

Con estas alternativas muchas veces el problema sigue estando ya que lo único que se logra es trasladarlo de lugar (por ejemplo a un relleno de seguridad) o dilatar la solución (por ejemplo con los catalizadores para los automóviles). También debemos tener en cuenta que no siempre es sencillo encargarse de los contaminantes una vez que han sido generados.

Es por esto que, cuando tenemos la posibilidad de escoger, siempre debemos preferir las medidas de prevención por sobre aquellas de control. Recuerda que el lema de todo ambientalista debe ser "mejor prevenir que curar". Es como si estuvieras aprendiendo a andar en bici, es preferible que uses rodilleras y casco antes que tener al doctor esperando para atenderte cuando te caigas ¿no?

Cómo hacer esto?





Como ya debes saber existen materiales que pueden ser reciclados, es decir, vueltos a utilizar como materias primas en procesos productivos diversos. Tal es el caso del papel y el cartón, las maderas, los vidrios, varios metales, etc.
También existen programas de recolección de latas de aluminio de los cuales tu puedes participar.
Los otros materiales no son recogidos en forma sistemática pero existen personas de escasos recursos (los "botelleros" o "cartoneros") que viven de esta basura tan valiosa, ya que se dedican a recorrer las calles en busca de papel, cartón, latas, vidrios, etc. que luego venden para su reciclado. ¿Qué te parece si los ayudas separando los residuos en casa?

Existe la posibilidad de "reciclar" ciertos residuos utilizando el ciclo biológico de la materia. Se trata de los orgánicos (restos de comida, cáscara de frutas, etc.), que pueden emplearse para la fabricación de compost. ¿Qué es esto? Un fertilizante natural que aprovecha los nutrientes de nuestros residuos para convertirlos en alimento para detritos (organismos descomponedores ) e indirectamente para las plantas.

Las tres R en la práctica


Reducir es lo primero que tenemos que tratar de hacer porque es la mejor forma de prevenir (y no curar). Esto quiere decir que hay que EVITAR que se genere la basura comprando más sabiamente y utilizando los productos de la manera correcta. ¿Cómo? Por ejemplo:

Comprando siempre productos con menor cantidad de envase; evitando comprar cosas que contengan sustancias peligrosas y, si son súper necesarias, asegurarse de tener lo justo y no más que eso; procurando no desperdiciar; no comprando productos descartables que son el enemigo Nº 1 del ambiente; teniendo cuidado al utilizar productos contaminantes para no derramar o desperdiciar.

Basura es un producto útil que se encuentra en el lugar equivocado (el cesto). Es decir que los materiales que tiramos no necesariamente deberían ir al cesto sino que es posible que sean reciclados o reutilizados. Por lo tanto, si no es posible reducir, es decir evitar que exista basura, lo que puedes hacer es procurar que no se convierta en residuo, reutilizando o reciclando.

Por ejemplo, los frascos y latas pueden utilizarse para guardar infinidad de cosas. Si te gusta hacer manualidades puedes trasformarlos para que queden espectaculares.

Las tres R

Cuando hablamos de la basura es imposible no hablar de la estrategia de las tres R. ¿Qué es esto? Bueno, es una formula sencilla para que te acuerdes de lo que tienes que tener en cuenta cuando quieres proteger al ambiente de los residuos sólidos. Te las presentamos:Hay gente que piensa que a estas habría que agregarle algunas R más. Por ejemplo Repensar que implica que los algunos productos deben ser diseñados nuevamente para hacerlos menos contaminantes, menos consumidores de recursos, etc. Otra que algunos creen que es muy importante es Responder y con esto se refieren a que si ves algo que no te gusta de un producto porque daña el ambiente puedes escribirle a los productores para hacerles saber tu preocupación.Hay gente que piensa que a estas habría que agregarle algunas R más. Por ejemplo Repensar que implica que los algunos productos deben ser diseñados nuevamente para hacerlos menos contaminantes, menos consumidores de recursos, etc. Otra que algunos creen que es muy importante es Responder y con esto se refieren a que si ves algo que no te gusta de un producto porque daña el ambiente puedes escribirle a los productores para hacerles saber tu preocupación .

¿A dónde va a parar?


Su disposición final (ver donde poner tantos residuos) es uno de los problemas principales de las ciudades modernas. Por lo general existen tres caminos a tomar: arrojarla a fuentes de agua, que produce contaminación acuática; incinerarla, que si bien es barato produce contaminación del aire y cenizas tóxicas; o enterrarla, que si no se hace apropiadamente puede contaminar el suelo y las napas  de agua subterránea. 
Como verás, no hay una solución ideal para la basura una vez que ha sido generada pero, como algo hay que hacer con ella, debemos buscar la alternativa que sea menos perjudicial para la población y el ambiente y que a la vez sea posible desde el punto de vista económico.
En América el método más utilizado para los residuos sólidos urbanos es la disposición en rellenos sanitarios, es decir, enterrarla. Pero ocurre que no siempre se hace de la manera adecuada y el ambiente y la población sufren las consecuencias.
Además hay otros problemas asociados con la gestión de residuos, por ejemplo la recolección inadecuada en algunas zonas hace que aparezcan basurales ilegales que no sólo contaminan el ambiente sino que también son un sitio propicio para el desarrollo de enfermedades. Ocurre que allí proliferan algunos seres vivos que transmiten organismos patógenos (que causan enfermedades) y es generalmente la gente de menores recursos la que termina perjudicándose... ¡¡¡y en especial los chicos!!!
Por otro lado está el problema de la basura en las calles. Todo ambientalista, y en especial nosotros , debemos saber que cuidar nuestra ciudad es lo primero a tener en cuenta porque no hay cosa más fea que vivir en un espacio sucio y contaminado.
Tirar los papeles y demás residuos a la calle no es sólo una agresión hacia el ambiente sino también una falta de respeto hacia las demás personas por lo que de a poquito tenemos que empezar a esforzarnos por guardar todo en los bolsillos y cuando pasamos por un cesto los vaciamos. Antes de que te des cuenta va a ser costumbre y no te va a costar nada hacerlo.

¿Tú qué haces por el medio ambiente?